
especializada

impurezas

Skincare
Si presentas alguno de estos signos en tu rotro…
Poros dilatados
Piel opaca y desvitalizada
Impurezas en la piel
Este tratamiento es el más adecuado para tu piel.
Higiene facial con Punta de Diamante
Es un tratamiento de higiene facial profunda y exfoliación mecánica controlada que utiliza un cabezal con puntas recubiertas de diminutos cristales de diamante para eliminar de forma precisa las impurezas, células muertas y puntos negros acumulados en la superficie cutánea.
Desde la primera sesión, la piel se percibe más suave, limpia y radiante. Con la constancia adecuada, se observan mejoras en:
¿Por qué elegirnos?
Rutina
Brindamos una rutina personalizada de apoyo domiciliario para que puedas continuar con los cuidados en casa.
Seguimiento
Llevamos un registro detallado de cada tratamiento a través de una ficha personalizada para garantizar tu progreso.
Profesionales
Contamos con personal capacitado y altamente profesional para ofrecerte un servicio de calidad.
Disponibilidad diaria
Los tratamientos faciales está disponible todos los días laborales en horarios flexibles.
Comodidad y Protocolos de Higiene
Siempre seguimos los estándares de limpieza y desinfección en cada procedimiento.
Resultados Progresivos
Los efectos son visibles desde las primeras sesiones, con mejoras significativas en cada tratamiento.
Es un proceso totalmente indoloro y relajante. Sentirás una ligera succión en la piel mientras la punta de diamante barre las células muertas. No genera molestias ni requiere tiempo de recuperación.
Es ideal para pieles con poros obstruidos, puntos negros, manchas superficiales o textura irregular. Es el tratamiento «comodín» para quienes buscan una piel suave y renovada sin químicos.
Sí, totalmente. Al finalizar, aplicamos una máscara descongestiva y protección solar para que tu piel luzca fresca y descansada desde el primer momento.
Sí, es un tratamiento apto para todo el año. A diferencia de algunos peelings químicos fuertes, la punta de diamante es una exfoliación física. Solo es fundamental aplicar protector solar de factor 50 después de la sesión, ya que la piel nueva está más expuesta.
Aunque la suavidad es inmediata, para tratar cicatrices de acné, poros muy dilatados o manchas superficiales, recomendamos un protocolo de 4 a 6 sesiones (una cada 21 días) para lograr un cambio radical en la estructura de la piel.